Por: Pipo Rossi

El avance de los Vándalos se venía gestando desde el 406 y sus victorias a la par de la desmoralización del ejército romano y la caída de su aparato tributario, llevó a facilitar los avances de estos guerreros por enormes regiones del Imperio Romano.

El 19 de Octubre de 439, los Vándalos, liderados por el Rey Genserico, entran en la histórica ciudad de Cartago en el Norte de África.

El avance sobre Cartago será relativamente pacífico y aunque tomaran parte de sus tesoros, no habrá una represión generalizada contra la población de la urbe. La caída de la ciudad después de más de 600 años en control romano será un durísimo golpe para el Imperio Romano Occidental, puesto que había sido un icono del fortalecimiento de Roma ante sus adversarios, sobre todo aquel imponente imperio cartaginés al que Roma venció no sin antes sufrir varias derrotas ante el legendario Aníbal. La toma de la ciudad por los Vándalos representó que el principal granero del Imperio cayera en manos de los grupos invasores, empezando un periodo de crisis y hambrunas, en algunas regiones del Imperio, que no haría más que agudizar la profunda crisis general que atravesaba Roma. Además que pondría fin definitivo al dominio romano del Mar Mediterráneo.