Los 32 equipos de la Champions League tienen diferentes obligaciones a la hora de su participación en la competencia más importante de Europa. Algunos salir campeones, otros potenciar sus jugadores para posibles transferencias y otros por pertenecer a la elite de clubes con poco presupuesto.

Real Madrid, Barcelona o el propio Atlético Madrid vienen en los últimos torneos peleando hasta las últimas instancias por ser campeones, pero en el medio se suma el Sevilla, que por cuarto año seguido llega a la cita más importante de los clubes del “viejo continente”.

En Francia la pelea pasa por los “petrodólares” del PSG o la política de detección de talentos en todo el mundo del Mónaco, con referentes como Radamel Falcao García. Juventus en Italia, el Chelsea, Manchester United y Manchester City en Inglaterra asoman como favoritos.

Mientras que en Alemania además del Bayern Munich y el Borussia Dortmund, participa el Liepzig, apoyado por el dinero de la empresa Red Bull y el dinero de sus arcas, en medio de un buen proyecto deportivo. En Azerbaiyán celebran por primera vez la clasificación del Qarabağ, en medio de la disputa geopolítica con los armenios y el conflicto territorial.

Luego el Apoel Nicosia, el Maribor de Eslovenia y el llegaron por mérito deportivo en lo que para muchos son los equipos “cenicientas”, aunque antes van a tener que luchar para eliminarlos en una competencia que no es nada fácil ni predecible.