Según un informe, unos 33.000 chilenos fueron torturados y encarcelados por causas políticas durante la dictadura de Augusto Pinochet, pero los detalles no se conocen por el secreto establecido.

La subsecretaria de Derechos Humanos, Lorena Fries, planteó este martes la necesidad de que Chile rompa los pactos de silencio que han impedido hallar verdad y justicia en las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura de Augusto Pinochet. "Ni siquiera hemos llegado a un 10 % del total de víctimas y esperar 40 o más años para poder enterrar los restos de los seres queridos, es un dolor para las familias y la sociedad", subrayó Fries a la agencia EFE.

Tras cumplirse el 44 aniversario del golpe militar que instauró en Chile una dictadura de 17 años (1973-1990), hay alrededor de 155 personas cuyos restos han sido devueltos a sus familiares, pero "también hay más de mil detenidos desaparecidos y más de dos mil ejecutados políticos", dijo Fries en una entrevista con el Canal 24Horas.

El lunes, en el 44 aniversario del golpe, la presidenta Michelle Bachelet anunció que dará urgencia a la tramitación de una ley que permita levantar el secreto de 50 años impuesto al contenido del informe de la Comisión Valech, que en el gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006) investigó los casos de torturas y prisión política en la dictadura.